No creo en las supersticiones, pero sí me he dado cuenta que
cada vez que anticipo con palabras algo bueno que iba a sucederme se tuerce y
acaba saliendo mal. Es ley de vida o es paranoia mía, no lo sé.
Antes creía que me asemejaba a Ignatius Reilly y que todo lo
podía controlar-manipular. Yo, que como él rechazaba el ser un autómata
laboral, me veo arrastrando mi culito y suplicando, casi hasta el punto de
pagar, por cualquier trabajo semi-digno.
Creer en los sueños y estirar la esperanza cual chicle
“boomer”.

Suerte en vuestra nueva aventura. :)
ResponderEliminarGracias Lulu sesi!!!! A ver si aprendemos a tunearlo como Afrodita manda ;)
ResponderEliminarSomos demasiado soñadoras, nos gusta arriesgarnos sin pensar en que todo es gris y está muy complicado. Pero eso dice mucho de una, aunque no siempre nos sonría la suerte, porque cuando decida hacerlo estaremos preparadas para lo que nos traiga y nos lo comeremos con patatas.
ResponderEliminarTiempo al tiempo y a esforzarse, son tiempos muy duros y toca tener paciencia, rasgo que nunca nos ha caracterizado.
Voy a dejar de escribir como si fuera subnormal.
Hecho.
Suerte y al toro.